
Coté es joven. Tiene sueños, emociones, miedos y una enorme necesidad de cariño y contención. Pero hoy su vida está lejos de lo que cualquier persona de su edad merece.
Coté tiene síndrome de Down y también diabetes, lo que la obliga a necesitar cuidados permanentes, día y noche. Hasta hace un tiempo, sus padres eran su mundo y su protección. Pero ambos fallecieron, y con su partida, su vida cambió de forma radical y dolorosa.
Desde entonces, quedó prácticamente sola.
Tiene dos hermanos mayores que la quieren, pero que viven una realidad que los sobrepasa: trabajan todo el día, tienen sus propias familias y hogares que no reúnen las condiciones necesarias para cuidarla. Coté, además, vive con miedos profundos —como el temor a las mascotas— que hacen aún más difícil su integración en esas casas a lo que se suma que los hijos de sus hermanos la rechazan por su condición, lo que ha hecho aún más difícil su situación emocional. Su cuidado no es algo que pueda hacerse a medias: ella necesita presencia, apoyo y supervisión las 24 horas.
A esto se suma una herida emocional silenciosa: no siempre se ha sentido aceptada, ya eso ha afectado su ánimo y su forma de enfrentar este momento tan duro.
Su familia materna vive en Colombia. En Chile, solo queda un tío de 65 años en Pucón, que tampoco puede asumir una responsabilidad tan demandante.
Sin alternativas, sus hermanos tomaron una decisión que les parte el alma: llevarla a un pequeño hogar de ancianos para que esté protegida y atendida. Pero Coté no es una adulta mayor. Es una joven. Y en ese lugar, aunque la cuidan, no ha logrado sentirse bien ni contenida como necesita.
La situación económica también es angustiante. Coté recibe una pensión muy baja que no alcanza para cubrir su estadía. Sus hermanos están pagando la diferencia con enorme esfuerzo, haciendo malabares para no dejarla sola ni desprotegida.
Hoy, Coté no necesita lástima, necesita oportunidades, necesita una red, necesita un lugar donde pueda vivir con personas de su edad, con apoyo especializado, con actividades, contención emocional y cuidados acordes a su condición.

Su historia tiene que llegar lejos
Tal vez quien lea esto conozca un hogar especializado, una fundación, un programa para personas con discapacidad, un profesional del área social o de la salud que pueda orientar a su familia. Tal vez alguien sepa cómo acceder a beneficios, residencias adecuadas o redes de apoyo que hoy ellos no conocen. Cualquier ayuda a traves del contacto +56965684330
A veces, compartir una historia sí cambia una vida.
Difunde por favor.
Por Coté. Para que no siga enfrentando el mundo en soledad. 💛
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