“EL CIRCO DEL LUTO: CUANDO LA FARÁNDULA LLORA AL HOMBRE QUE AYUDÓ A DESTRUIR”

La muerte del periodista de espectáculos Andrés Caniulef ha generado una avalancha de mensajes en redes sociales, especialmente en Instagram, donde rostros de la televisión, opinólogos y figuras del espectáculo han publicado fotografías junto a él acompañadas de frases de “dolor”, “pena” y “recuerdos imborrables”. Sin embargo, esa oleada de condolencias tardías deja un sabor amargo.
Porque muchos de quienes hoy lamentan públicamente su partida fueron parte —activa o pasiva— del entorno que lo expuso, lo ridiculizó y lo discriminó. Durante años, Caniulef fue blanco de burlas, juicios morales, estigmatización y un trato mediático cruel, que convirtió aspectos íntimos de su vida en material de espectáculo. No pocos de los que hoy escriben emotivos posteos estuvieron ahí, mirando en silencio o participando derechamente de esa maquinaria.

La televisión y parte de la prensa de farándula construyeron un personaje más que una persona. Se habló de Andrés como un objeto de rating y no como un ser humano, con fragilidades, dolores y una historia detrás. Cuando la exposición y el escrutinio se volvieron insoportables, muchos optaron por mirar hacia otro lado.
Por eso, la avalancha de homenajes digitales no puede leerse sin cuestionamiento. En demasiados casos no es un acto de memoria ni de respeto, sino una forma de limpiar culpas y, peor aún, de figurar en una tragedia ajena. Subir una foto y escribir un par de frases sentidas no borra años de silencio, ni de complicidad, ni de violencia simbólica.

La muerte de Andrés Caniulef debería abrir una reflexión profunda sobre el rol de los medios, la farándula y las redes sociales en la destrucción de personas que son expuestas sin protección ni límites. No basta con llorar frente a una cámara o un celular: lo que se necesita es asumir responsabilidades.
Porque el verdadero homenaje no está en Instagram, sino en dejar de repetir las prácticas que lo empujaron al margen.
Descubre más desde Onda Expansiva
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



